Archivo para mayo 2010
GOLDEN TRIANGLE, CANGREJOS CON SUPERPODERES (2010)
Golden Triangle es un grupo de Nueva York con tres chicas dándole al garage-rock con maneras indie-rock. Pero a diferencia de nuestras queridas Vivian Girls, las tres mozas de Golden Triangle (Vashti Windish, Carly Rabalais y Alix Brown) se agenciaron tres mancebos (Cameron Michel, Jay High y OJ San Felipe, nuestro interlocutor) con los que tomar al asalto el caldeado circuito de clubs & party houses de Brooklyn desde su cuartel general en el barrio Williamsburg. Si te tira para atrás su emplazamiento cool, te gustará saber que los seis son originarios de Atlanta y Memphis, dos de las urbes más temerarias y alocadas de yueséi. Cuentan que así son también sus conciertos, auténticas bacanales de post-punk y jangle, confeti y nueces que, tras seducir a los responsables de Hardly Art –subsello de Sub Pop—, han propiciado el alumbramiento de su primer LP, el psicodélicamente adictivo Double Jointer, producido por el reputado Chris Coady (Yeah Yeah Yeahs, Beach House, !!!).
¿Cómo se gestó el alumbramiento de Golden Triangle?
Nos conocimos en Nueva York y preparamos nuestro plan maestro de conquista del mundo tras la ingesta de un bol de cangrejo con superpoderes.
¿La psicodélica portada del disco es también resultado de dicha ingesta?
Eso es obra de Cameron Mitchell, nuestro guitarrista alto y guaperas, así que creo que deberías preguntarle a él bajo los efectos de qué otros alimentos creó semejante collage. Leer el resto de esta entrada »
THE BAMBOO KIDS, THIS IS ROCK’N'ROLL (2010)
¿Qué sería del rock’n’roll sin la obstinación a prueba de bombas de aquellos fajadores que pueblan su 2ª División? No hablamos de autenticidad ni de pedigrí, esos son conceptos demasiado trillados y que no hacen sino reforzar la visión autocomplaciente o pusilánime del rock’n’roll como un (sub)género con congénito sentimiento de inferioridad. A la mierda. ¿Kings Of Leon? ¿Green Day? ¿Franz Ferdinand? Esos juegan en otra jodida liga, habitan en otro jodido planeta. No son ni el espejo ni el enemigo. Son otra cosa. Una cosa que, sin ser mejor ni peor, está claro lo que no es: rock’n’roll. O si nos ponemos exquisitos (ya empezamos), no son rock’n’roll como se viene entendiendo el término en esta santa casa rutera desde hace 25 años. Una casa que, también, no es ni mejor ni peor que otras: es simplemente Ruta 66. Y aquí, ya desde que editaran su debut homónimo, hemos venido aplaudiendo la bendita obstinación de estos tres fajadores de Nueva York. Su primera visita a nuestro país, para presentar la espléndida reválida que supuso This Ain’t No Revolution, le regaló a quien esto firma una de las veladas de rock’n’roll más excitantes que recuerda, una de esas noches que le reafirman a uno su fe en la 2ª División… y en la 3ª y 4ª si se tercia. Hablamos de chispa, de magia, del hechizo eterno e incorruptible que a uno le siguen provocando tres chavales invocando a sus ídolos (en su caso The Clash, New York Dolls o Stones) para gritarle al mundo lo jodido(s) que está(n).
¿Cómo te sienes ante vuestros inminentes shows en España?
No puedo esperar, estoy jodidamente ansioso.
Llevábamos ya un tiempo sin noticias vuestras, así que es genial teneros de vuelto. Pero, ¿dónde demonios os habíais metido?
Tuve hijos y dejamos de girar, así de simple. Chris se enroló en varios grupos, como Star Spangles, y Vince hizo lo propio. Aunque The Bamboo Kids hayamos estado en silencio durante varios años, cada uno ha intentado seguir tocando y escribiendo música. Pero llegó un punto en que nos moríamos por volver a estar juntos, así que nos juntamos con Dean Rispler de nuevo y grabamos con él. Junto a Jesse Cannon fundó Drug Front records y nos ficharon. Hemos vuelto a la acción, aunque no creo que giremos mucho, ya que eso es algo que no encaja muy bien con la paternidad. Así que ya lo sabéis, hijosdeputa, más vale que no nos dejéis escapar en esta ocasión, así podréis contárselo a vuestros nietos algún día. Leer el resto de esta entrada »
RETRIBUTION GOSPEL CHOIR (2010)
Vivirá para siempre grabada a fuego en mi memoria la primera vez que vi a Low en directo, el 12 de diciembre de 2005 en el Casino de l’Aliança de Barcelona; marco solemne e ideal para que Alan Sparhawk, su mujer Mimi Parker y el bajista Zak Sally me horadaran el alma con los temas de uno de los mejores discos editados ese año, el aterradoramente hermoso The Great Destroyer. De igual manera, lamentaré eternamente haber dejado escapar a Retribution Gospel Choir, el proyecto fundado en 2007 por Sparhawk junto a Steve Garrington y Matt Livingston, en las dos ocasiones que han venido a visitarnos. Cuentan los afortunados asistentes a su pase en el último Primavera Club que fueron, de lejos, lo mejor del festival y que Sparhawk brincó desbocado como si galopara a lomos de sus adorados Crazy Horse. Me queda el consuelo, que no es poco, de enfrentarme tantas veces quiera a 2 (Sub Pop / Everlasting, 2010), una reválida más atronadora y robusta si cabe que su debut homónimo, una obra aquella auspiciada por su buen amigo Mark Kozelek (Red House Painters / Sun Kil Moon). Arranco la conversación con Sparhawk metiéndome el dedo en mi propia llaga al preguntarle por sus conciertos en nuestro país…
El año pasado RGC actuasteis dos veces en España; ¿cómo valoras la respuesta del público de aquí?
En España la gente se deja llevar por las emociones y se siente libre para exteriorizarlas de forma apasionada, lo que explica que se haya establecido un vínculo tan intenso entre nosotros y la audiencia de tu país. Para ti será algo normal porque eres de allí, pero te aseguro que ese tipo de respuesta del público no lo recibimos en otros países… Solo podría compararos con Escocia e Israel, la verdad.
¿Cómo describirías las emociones que sientes cuando tocas en directo con tu nuevo grupo?
Es algo muy físico y que exige mucha energía, por eso acabo todo sudado los conciertos. Los vivo como la experiencia definitiva, como si me precipitara por un acantilado a toda velocidad. Lo físico se funde con lo espiritual y sale por los altavoces a un volumen atronador. Leer el resto de esta entrada »
THE BRIAN JONESTOWN MASSACRE, VIAJE HACIA UN LUGAR ATERRADOR O HERMOSO (2010)
En una entrevista realizada por Sylvie Simmons en 2005 a raíz del estreno del documental Dig!, el líder de Brian Jonestown Massacre le espetó una de esas sentencias que van directas a WikiQuote: “Para bien o para mal, no soy una película”. Echando balones fuera ante el escrutinio periodístico, pero al mismo tiempo cubriéndose con el halo de misterio y fascinación con que seducir al lector final, Newcombe volvía a demostrar que, pese a la huella que la química (externa o interna) haya dejado en su personalidad, seguía siendo alguien con mucho interesante que comunicar. Y aunque su música –o sus declaraciones, como algunas de esta entrevista realizada para promocionar su nuevo disco y su concierto del día 23 en la sala Apolo de Barcelona– a veces nos comunique con poca claridad, como suma de ideas sueltas encajadas en el vacío, contiene suficiente enjundia, valiosa materia prima como para dedicarle el tiempo que sea necesario a descifrar sus misterios. Y es que más allá del apasionante (y tendencioso, efectista) perfil trazado por la realizadora Ondi Timoner en aquel rockummentary sobre la relación de amor y odio entre Newcombe y Courtney Taylor (líder de The Dandy Warhols), la figura del primero fascina por la naturaleza salvaje, caótica y hedonista con que ha impregnado toda la obra de su grupo, unos Brian Jonestown Massacre que, para bien o para mal, sí son Anton Newcombe.
En una ocasión afirmaste: “Prefiero hacer las entrevistas por mail, así tengo un documento por escrito que demuestre exactamente qué es lo que dije”. ¿Acabaste harto de que se tergiversaran tus palabras o es que también prefieres pensar tus respuestas más detenidamente?
Hace mucho que aprendí acerca de las libertades que la gente se toma con mis palabras y debo admitir que el periodismo musical me enerva. Un ejemplo de ello sería el artículo que he leído esta mañana acerca de nuestro nuevo disco; el tipo que lo ha escrito dice que mascullo y sueno despistado en la canción «Detka». Es un tema en ruso, así que me pregunto cómo diablos puede hablar de algo de lo que no tiene ni idea. Creo que algunas personas tienen la necesidad egoísta de atacarme, pero siento comunicarles que no tengo la intención de cambiar ni de dejarlo. En mis planes no entra esperar su aprobación, así que creo que sus acciones tienen son estériles conmigo. Leer el resto de esta entrada »



