THE LONG WINTERS: CANCIONES SOBRE ESTAR ENAMORADO DE CHICAS MALAS, MALAS (2007)
Hace tres años, un disco de grandes canciones (“When I pretend to fall”, Barsuk / Houston Party), nos descubrió a muchos a John Roderick, un atinado compositor, bregado en varios grupos seminales de la escena de Seattle y, también, experto acumulador de alegrías y penas al lado de mujeres que acabarían convirtiéndose, involuntariamente, en material literario para sus agridulces dianas con envoltorio pop-rock. Las crónicas apresuradas de su nuevo disco, “Putting days to the bed” (Barsuk / Dock) no dejaron (no hay tiempo, siempre prisas) reposar unas canciones que, como ya sucedía en su anterior trabajo, pueden presentarse por el carril izquierdo de la autopista hacia el hit emocional o por esa carretera secundaria que, a base de kilómetros, acaba calando inexorablemente en el conductor. Este mes recorrerán de nuevo nuestro país, abróchense los cinturones y déjense llevar…
¿Has herido a alguien desde que debutarais con “Worst You Can Do Is Harm”?
Mmmm. Creo que es inevitable si vives una vida honesta; así que sí, he herido y me han herido, pero nada intencionado, o al menos nada sádico. Cuando me hieren, me alejo en silencio… ¡para volver con ganas de bronca!
En “Honest”, una madre le dice a su hija “no te enamores del cantante”….
A ver, yo quiero que todas las hijas amen a los cantantes, claro, pero si quien habla es la madre, entiendo sus temores. Leer el resto de esta entrada »
HARLAN T. BOBO (2005)
Carpintero de profesión, clown para niños y no tan niños y bajista de Viva L’American Death Ray Music, Harlan T. Bobo (nombre real: Jonathan Acosta) decidió coger los pedazos de una relación rota para elaborar uno de los discos más notables del último año, “Too Much Love” (Goner Records). Sin haber escrito una nota, ni haber cantado una estrofa en toda su carrera, Bobo hundió las manos en su pecho para palpar con los dedos las heridas de un corazón roto y ser así capaz de transformar ese dolor que escuece en diez canciones que, aunque no derrochan la bilis del resentimiento, sí muestran a un compositor, a un hombre, abrumado por el recuerdo de unos años que se fueron al garete. Desde el otro lado del océano, reconoce su timidez a la hora de desnudarse emocionalmente en público, su nerviosismo al pensar que su disco, su historia íntima, empieza a cruzar la frontera su ciudad, Memphis. Pero es que quizá con ellas logre alcanzar más corazones, más almas en pena, que su compañero Nick Diablo (nombre real: Nicholas Ray) al frente de American Death Ray; “Él no suele hablar de amor en sus canciones”, apostilla.
Mientras empieza a asomar la cabeza más allá del culto que se le profesa en Memphis, ya anda inmerso en la grabación de un segundo trabajo en solitario; está a la espera que Diablo le confirme fecha de salida del cuarto disco del grupo; invita a todo el mundo a escuchar las canciones de la banda que tiene con Diablo, Shawn Cripps y Jack Yarber, The Limes (wearethelimes.com); y cuando le queda tiempo vuelve a maquillarse de triste payaso de blanca tez para seguir divirtiendo al público que acude al show musical que tiene con Tim Prudhomme, líder de Fuck.
¿Cuánto tiempo después del fin de tu relación empezaste a trabajar en sus canciones?
Esa fue una relación de seis años con un final que se alargó durante mucho tiempo, con un intento de reconciliación incluido que no llegó a ninguna parte. Digamos que todo lo que estaba viviendo fue un catalizador para mi creatividad, ya que nunca antes había escrito una canción; llevo años tocando en grupos, pero jamás había intentado sacar de dentro mis propias canciones y, además, cantarlas. Pero fue un proceso doloroso, muy doloroso, aunque en el disco he procurado reflejar también los buenos momentos de nuestra vida en común. Pero ahora ya ando trabajando en el segundo disco… Leer el resto de esta entrada »
TERRITORIAL PISSINGS: AXL, MICKEY, JACKO (& LUX) [2009]
“Gran parte de las sandeces que se han escrito sobre el disco provienen del mismo atajo de idiotas negativos de siempre, así que ya me lo esperaba y no me ha afectado en absoluto. Ha sido divertido, sin embargo, ver a ciertos periodistas saltando del barco; personas que primero ondeaban una bandera y que ahora han sido los primeros en lanzarse al agua”. Axl Rose, uno de los bocazas más entrañables del rock contemporáneo, rompía lustros de silencio mediático el pasado mes de febrero en una suculenta entrevista exclusiva para Billboard, de la que he extraído la anterior perla, solo una muestra de la retahíla de bravuconadas con la que el frontman de Guns N’Roses se despachaba a gusto con todo Cristo, desde los jerifaltes de su sello Interscope hasta su antiguo compañero Slash. Que el tipo vive en su propio mundo, encaramado en una torre de marfil en cuya base se ha ido abriendo un cráter con el paso de los años, es algo que todos sabemos; por ello, su regreso, tanto en su faceta de interlocutor periodístico para Billborad como en la de compositor musical de ese fascinante engendro titulado Chinese Democracy, no hace sino mostrarle como un tipo consecuente. Equivocado o no, tan necesario o innecesario en el panorama rock actual como pueda serlo el nuevo de Franz Ferdinand o el penúltimo de Madonna, en última instancia el regreso de Rose ha activado, en comentaristas y aficionados por igual, uno de los pasatiempos favoritos del ser humano: hacer leña del árbol caído. Más aún si, como en su caso, dicho árbol hace oídos sordos a su propia caída. Leer el resto de esta entrada »
CALEXICO, ESE CALOR QUE SE TE PEGA AL ALMA (2003)
Con “Feast of Wire”, Joey Burns y John Convertino han logrado una deliciosa obra cumbre, la mejor plasmación hasta la fecha de ese aliento fronterizo que les llamó a abandonar ocasionalmente a Giant Sand para hilvanar, con trazo propio, un tapiz que representara esa América a caballo entre dos mundos que ambos tan bien conocen. No hay duda que el carácter mestizo de su música les ha ayudado a conectar con un público, el europeo, muy aficionado a este tipo de fusiones y a dejarse llevar por la parranda tex-mex con la que se acompañan en directo. La propuesta de Giant Sand, más cruda emocionalmente y americana hasta los huesos, no ha corrido igual fortuna por estos pagos, aunque desde su resurrección con “Chore of Enchantment” parece que Howe Gelb empieza a ser valorado como se merece. Sea como fuere, y a la espera de que Burns y Convertino se unan de nuevo a su “director de orquesta”, “Feast of Wire”, consolida un proyecto con entidad propia gracias a un mayor equilibrio entre los condimentos que sazonan su atrayente sonido. Pienso en el acordeón meciendo la sublime garganta de Burns en “Sunken Waltz”; en el preciso baquetear de Convertino y los brillantes acordes que le arranca Paul Niehaus a la “steel guitar” en “Quattro; en esa maravillosa “Not Even Stevie Nicks” resonando a los Posies de “Dear 23”; en el cálido tacto de Elliott Smith acariciando “Woven Birds”; en “Close Behind” y las invevitables referencias a las orquestaciones de Morricone; en el toque jazzy de “Crumble”… Palabras mayores, sin duda. Al día siguiente de su aplaudido show barcelonés, John Convertino nos atendió telefónicamente desde Londres.
Alguien definió vuestra música usando estas palabras: “Imagina una ópera con música de Gram Parsons, Vicente Fernandez y Ennio Morricone, y un libreto escrito por Carlos Fuentes y Cormac McCarthy, y tendrás el sonido Calexico.” ¿Qué te parece?
Que se citen a esos grandes artistas para definir nuestra música es un poco abrumador, pero sin duda es gente que, de un modo u otro, nos ha influído. Siguiendo esa línea, y para trazar una senda estilística que defina “Feast of Wire”, los nombres de Gil Evans y Charlie Mingus son los primeros que me vienen a la cabeza. Como una especie de “out of the cool” sureño.
Aparte de Calexico y Giant Sand, Joey y tú habéis colaborado con mujeres como Neko Case, Victoria Williams, Barbara Manning y Lisa Germano. ¿Qué destacarías de vuestro trabajo con ellas?
Algo que me impresionó cuando trabajé con Victoria es que ella nunca hace “overdubs” de sus partes vocales. Graba su voz al mismo tiempo que la parte instrumental y si le gusta como ha quedado, lo deja así, tal cual, para captar de una forma especial ese timbre único que tiene. Neko, por el contrario, dedica mucho tiempo a trabajar, a pulir, la parte vocal, una vez ya ha grabado la base rítmica. Lo que me fascina de ella es su manera de interpretar las canciones, vaciándose en cada una de ellas y llevándolas hacia su terreno para darles vida de forma muy sentida. No se ajusta a unos patrones vocales rígidos, sino que eleva sus canciones, esencialmente cortas, hacia niveles de libertad expresiva sobrecogedores. Su último disco, “Blacklisted”, es una maravilla. Leer el resto de esta entrada »
INTELLIGENTSIA POWER-POP (2): SCOTT McCAUGHEY (2004)
No para, es un culo inquieto. Hiperactivo e hipercomunicativo, Scott McCaughey – o Scrobie McOi, como le gusta llamarse –, necesita trabajar para sentirse vivo. Porque para él trabajo es igual a diversión. Y así lo transmite cuando habla contigo por teléfono o cuando se sube a un escenario. Ante 40.000 personas como miembro de la R.E.M. Orchestra o en un pequeño club con la actual formación de su banda del alma, los adorables Young Fresh Fellows, o en las filas de The New Strychnines, la superbanda de Seattle montada en honor a los Sonics. Para dar salida a los temas que no encajaban en el cancionero de los YFF, en 1993 McCaughey hizo una llamada a Ahtens para pedirle a Peter Buck si quería embarcarse con él en una nueva aventura musical. Un café con sus vecinos en Seattle Jon Auer y Ken Stringfellow y The Minus 5 habían nacido. Muchos han sido los amigos que han ido entrando y saliendo del grupo a lo largo de los años, alterando un line-up que McCaughey y Buck han manejado con cariño y dedicación. “Down with Wilco” (Yep Roc – Discmedi, 2003), el disco que nació de su larga amistad con Jeff Tweedy, es una excelente muestra del espíritu que siempre ha guiado a este entrañable y experimentado todoterreno; sin olvidar, claro está, su más reciente novedad, “In Rock” (Yep Roc – Discmedi, 2004).
En España echamos de menos a los Fellows.
¡Allí fue donde los Young Fresh Fellows descubrimos el calimocho (risas). Parecía una mala combinación cuando me lo comentaron, ¡pero vaya si funcionaba! Hemos conocido gente muy maja en España y tenemos a nuestros fans incondicionales que nos reciben con los brazos abiertos cada vez que volvemos. Con R.E.M. he vivido noches memorables, porque tienen un montón de seguidores que acude en masa a sus conciertos. Me apena no haber podido ir nunca con los Minus 5.
En una entrevista publicada en 1997 decías: “El grupo que más esperanzas me da ahora mismo es Wilco”. ¿Cómo te sientes al haber grabado “Down with Wilco”?
Sigo creyendo que son la banda más excitante del mundo, y quizá ahora más que nunca. Hicieron un disco tan increíble y mágico como “Yankee Hotel Foxtrot”, pero es que he podido escuchar buena parte del material con el que han estado trabajando desde entonces y sigo boquiabierto. Horas y horas de música fresca, experimental y muy variada. Trabajar con ellos fue un auténtico placer; cada vez que nos encontrábamos en el estudio sabía que iba a disfrutar y aprender con ellos. Aunque Jay Bennet ya no esté con ellos, el genio y la química del grupo sigue generando canciones extraordinarias. Leer el resto de esta entrada »
INTELLIGENTSIA POWER-POP (1): MITCH EASTER (2004)
Mitch Easter nació el 15 de noviembre de 1954 en Winston-Salem, Carolina del Norte. Desde la ciudad, siguiendo la Interestatal 40 en dirección Este, se llega al pueblo de Kernsville, donde Easter vive y trabaja desde hace diez años. A pocas millas, la Interestatal 85 cruza rumbo a Athens, Georgia, hogar de R.E.M., banda que hace más de veinte años gozó de la astucia y la habilidad como productor de Easter. Con su primer single, “Radio Free Europe” y el EP “Chronic Town”, los de Michael Stipe se convirtieron en un grupo de culto dentro de la escena de las college radios yanquis, para estallar definitivamente como gran sensación a nivel masivo con “Murmur” y “Reckoning”, producidos a medias entre Easter y Don Dixon. Desde entonces ha trabajado con gente como Dinosaur Jr., Pavement, Velvet Crush, Superchunk, Hummingbirds, Marshall Crenshaw, The dB’s, Pylon, Moose, Mockers o los españoles Insanity Wave. Pero como se ha encargado de recordar el recientemente editado disco de tributo “Every Word” (Laughing Outlaw, 2003), su historia, su prestigio se cimentó también con su proyecto más personal, Let’s Active. Empecemos por ahí…
¿Cómo te sentiste cuando te enteraste que Michael Slawter planeaba un disco de tributo a Let’s Active? ¿Cuál ha sido tu participación en el proyecto y qué te parece el resultado final?
Cuando me presentaron a Michael el tributo ya estaba en marcha. De hecho, me enteré del proyecto primero a través de gente a la que Michael había preguntado si quería participar, como Don Dixon y Bobby Sutliff, y en cierto modo me sorprendió la idea, porque no conocía a Michael de nada. Años antes, Chris Xefos, de King Missile, mencionó la posibilidad de hacer un disco tributo con artistas de Los Ángeles, pero no tiró para adelante. Así que, básicamente, pensé que era muy halagador que alguien se acordara de ese material y decidiera sacar de nuevo a la luz esas canciones. Pero yo no tengo nada que ver con el proyecto; es el hijo de Michael al 100% y lo cierto es que le ha nacido estupendamente… ¡Hay algunas versiones realmente maravillosas!
Hiciste una versión del “Gimme Gimme Good Lovin’” de Crazy Elephant (uno de los varios “one hit wonders” ideados por el tándem Kasenetz-Katz, n.d.r.) para “A right to chews”, el disco de tributo al sonido “bubblegum”. ¿Te gustaba esa música cuando eras un adolescente?
En los años de la explosión “bubblegum” yo estaba más metido en los discos de Led Zeppelín o The Move. Pero siempre me gustaron los hits más rockeros; “Gimme Gime Good Lovin’” tiene un groove muy bueno, al igual que “ Yummy Yummy Yummy”. Sin embargo, no soportaba temas como “1,2,3 Red Light”, que parecían sacados del hilo musical de una enfermería. Pero si era rock and roll pegadizo, aunque tuviese una letra tonta, a mi me llegaba. Leer el resto de esta entrada »
THE PEPPER POTS: SKA, SOUL & SUSHI (2008)
Vídeo del reportatge sobre la gira japonesa del grup gironí The Pepper Pots pel programa “Loops!” del canal 33.
Guió: Roger Estrada
Everything else: the Loopers!
PD: The Pepper Pots segueixen de gira presentant el seu nou disc “Now!”
MULETRAIN, PREDICANDO LA DEMOLICIÓN (2004)
“Streamrollin’” fue el tremebundo (e inesperado) epitafio de una de las mejores bandas de punk rock que ha dado nuestro país, Aerobitch. La noticia de que Laura dejaba el grupo en su, a mi entender, mejor momento, causó gran impacto entre sus seguidores. Adiós Aerobitch, hola Muletrain. Mario, Ivar y Nacho no perdieron tiempo en lamentaciones, tenían ganas de más, mucho más. Reclutaron a Serván, proveniente de Milk Fiction, y grabaron una maqueta de cuatro temas que encandiló tanto a Javi No Tomorrow que la editó en su sello con dinamitera presentación a cargo de Mario (aka Screamin’ Mario Loco). Pero ese EP no hacía justicia al potencial de los Mulos, y eso es algo que “Demolition Preaching” (Beat Generation / Munster, 04) se encarga de corregir y amplificar por 10.000. Atronador. Bestial. Una producción que mira de tú a tú a bandas foráneas como Posion Idea, Turbonegro, Zeke y demás fogueadores de virulento hardcore-punk. El mundo apesta y Muletrain ponen el dedo en la mierda para que abras los ojos, dejes de seguir el rebaño lobotomizado y tomes conciencia. Predicando la demolición. Top 10 de este 2004, fijo. De aquí y de fuera. Cómprate el disco, píllales en directo.
Con el estatus que alcanzó Aerobitch, ¿no os parece un poco sorprendente el moderado interés de los medios por Muletrain, más habiendo facturado un discazo de debut como “Demolition preaching?
Dr Mario: Que quieres que te diga, no me extraña demasiado y no esperábamos más, la verdad. Por mucho bagaje que podamos tener no dejamos de ser un grupo relativamente nuevo, con una propuesta relativamente difícil para según que oyentes y con unas referencias y un sonido algo olvidados por los medios, siempre atentos -la mayoría de ellos- a descubrir el último gran hype antes que el resto. Definitivamente no parece nuestro momento, pero tampoco nos preocupa.
Servan: Somos conscientes que en los tiempos que corren calidad no es sinónimo de aceptación en demasiados medios. Tenemos nuestro publico y nuestra escena, lo que no quiere decir que no estemos en tierra de nadie, como siempre decimos y está respondiendo muy bien. Preferimos crear un edifico solido, con dedicación, a base de esfuerzo, de conciertos, de honestidad, que ir muy rápido. Estamos muy contentos de como va todo. Leer el resto de esta entrada »
RIVERBOAT GAMBLERS, APESTA SER POBRE (2004)
Tras degustar a fondo “Aw C’mon” y “No You C’mon”, la gozosa doble entrega que nos regalaron Lambchop con la llegada del nuevo año, me pregunté si hubiese sido posible un “Disco del Mes” de febrero compartido por la orquesta de Kurt Wagner y los jinetes de Riverboat Gamblers, el quinteto tejano que se ganó en solitario el puesto gracias a su segundo LP, “Something To Crow About”. ¿Pueden convivir discursos tan diametralmente opuestos en el podio rutero? En mi humilde opinión, hubiese sido una jugada magistral, una lección de riesgo y criterio, de ímpetu y reflexión. La robusta placidez de un doble disco que se adentra dentro de ti con el paso tranquilo pero seguro, y el frenesí post-adolescente de una grabación que corta el aliento, que te parte en dos, que te confirma vivo y, más importante aún, activo. Por edad, yo debería comulgar más con la propuesta post-acnéica, pero la vida me ha ido abocando irremediablemente hacia otras (re)visiones de mi propia conducta como individuo, a engancharme a marchas forzadas al tren de la edad adulta, ése que viaja por unos raíles que Wagner sabe describir como pocos hoy en día. Aparentemente ajenos al precipicio o la vía muerta en que acaba todo trayecto, los Riverboat Gamblers parecen empeñados en echarle más leña al fuego, en tensar la cuerda hasta que la maquinaria estalle en mil pedazos. Cazado al vuelo antes de embarcarse en su primera gira transatlántica, el bullicioso cantante Mike Wiebe responde al cuestionario de la única revista de este santo país que les está atendiendo como se merecen. Suyo es, lo recuerdo, uno de los impactos de 2003: “Something To Crow About”
¿Cuán importante fue para vosotros grabar con Tim Kerr?
Jamás imaginamos que llegaríamos a trabajar con él; era una especie de estrella de rock para nosotros, pero lo cierto es que se reveló como una persona de trato fácil y agradable. Tenemos amigos que habían trabajado con él y nos decían lo gratificante que la experiencia había sido para ellos. Ha hecho cosas tan grandes que es muy excitante poder añadir nuestro nombre en la lista de grupos que han pasado por sus manos. Es muy divertido grabar con él y la atmósfera que se respira en el estudio es distendida, pero nunca pierde la concentración en el trabajo, siempre oíamos “no, no hagas eso” y da gusto saber que hay alguien al otro lado controlándolo todo con ese detallismo. Tim es una parte esencial de la escena punk de Texas, porque ha mantenido una crudeza visceral en toda su discografía como músico y como productor, y esa es una de las claves de la música que se viene haciendo aquí en estos últimos 20 años. Leer el resto de esta entrada »









